Una galleta llamada Madeleine


Últimamente me da por las galletas! Estoy de prácticas con las masas,  los glaseados, los aromas y  también, por qué no decirlo, con mi día a día  que está lleno de  acontecimientos  dulces y no tan dulces. Justo para evadirme de estos últimos  y salir victoriosa del movimiento emocional, me meto en la cocina entre azúcares,  harinas, cucharas, cucharillas y demás elementos.... me sumerjo  en una meditación activa que me renueva y me pone las pilas.

 Para hoy unas galletas con nombre propio y con  corazón.... un corazón blanco y dulce. Las he preparado varia veces con la masa de las galletas de chocolate. Pero para esta ocasión unos pequeños cambios en la masa y en la presentación me han convencido para hacer una entrada con ellas. La idea del nombre se la da el molde. 

Ingredientes para unas cuantas Madeleine:
  • 90 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g de azúcar glas
  • 200 g de harina
  • 2 cucharadas de chocolate amargo en polvo 20 g  
  • 1 cucharadita de jarabe de vainilla o aroma de vainilla al gusto
  • 2 yemas de huevo
  • 1 medida de crema de leche 10 g ( puedes utilizar leche)
  • pizca de sal 
Para el relleno, chocolate blanco.

   

Cómo preparar la galleta Madeleine: tamiza la harina y el cacao. Bate con la varilla eléctrica la mantequilla con el azúcar, añade la yemas, incorpora poco a poco la harina mezclada con el cacao, amasa con las manos y añade finalmente la crema de leche (yo suelo tener en casa siempre un pack de 10 unidades de 10 g cada una). La textura queda manejable y no se pega a las manos. Deja reposar tapada fuera de la nevera 15 ó 20 minutos.
Coge pequeñas cantidades de masa y adáptalas al fondo de los moldes, coloca un trocito de chocolate blanco y cubre con más masa, nivela a ras del molde (mira las fotos si tienes alguna duda).
Precalienta el horno arriba y abajo a 180º. La bandeja en el centro del horno, cuando metas las galletas  calor solo abajo durante 12 minutos aproximadamente. Repite la operación hasta que termines la masa.

Observaciones: 
deja enfriar un poco las galletas en una rejilla  aprovecha para poner un palito si quieres, y cuando estén frías del todo espolvorea con cacao en polvo ayudándote de un colador. Se guardan en una caja metálica una semana.



Feliz día.